Reciente
Hoy quiero compartir por primera vez la tapa del manuscrito de un libro muy importante para mí. Un libro que todavía está en proceso de corrección, pero que ya tiene nombre, cuerpo y verdad.
Se llama Victoria, la niña de la bandera roja.
Durante más de 20 años conté historias ajenas como periodista, en diarios, portales y semanarios. También escribí ficción. Pero esta vez estoy haciendo algo distinto y, probablemente, lo más difícil que me tocó escribir. Mi propia historia.
No es ficción.
No es una novela.
Es una historia real. Mi historia.
La historia de una niña, de una adolescente y de una mujer que sobrevivió al abuso sexual de quien debía protegerla, su padre.
Es un libro duro, íntimo y doloroso. Pero también necesario. Lo escribí para romper un silencio de décadas, para ponerle palabras a lo vivido y, sobre todo, porque sé que hay muchas niñas, adolescentes y mujeres que en estos momentos están sufriendo lo mismo que yo padecí entre las cuatro paredes de mi propio hogar.
Este libro no lo recorrí sola. Quiero agradecer especialmente a Matías Rótulo, colega, amigo y compañero en este proceso de escritura, por ayudarme a darle forma a una historia tan difícil, tan dolorosa y tan necesaria.
Aún estamos trabajando en el texto, corrigiéndolo y dándole su forma final antes de llevarlo a imprenta. Pero sentí que ya era tiempo de empezar a contarlo.
Más adelante les voy a ir compartiendo novedades sobre este proceso y sobre la salida de Victoria, la niña de la bandera roja.
Victoria Alfaro